La división de la izquierda da la Alcaldía de Parla al PP

Luis Martínez Hervás, recién elegido alcalde de Parla.

Luis Martínez Hervás, recién elegido alcalde de Parla.

HISTÓRICA SESIÓN DE INVESTIDURA – LUIS MARTÍNEZ HERVÁS GOBERNARÁ CON 7 EDILES FRENTE A 20 DE LA OPOSICIÓN / Parla ha vivido el Pleno más bronco de su historia, el de la toma de posesión de su acta de los veintisiete concejales que forman ya parte de la Corporación municipal y el de elección de su nuevo alcalde, Luis Martínez Hervás, candidato de la lista más votada en las elecciones del pasado 24 de mayo. El nuevo regidor, apoyado por los siete votos de su grupo político frente a los nueve obtenidos por Beatriz Arceredillo (seis de MOVER Parla y tres de Izquierda Unida), se hizo con el bastón de mando al no conseguir ninguna candidatura los 14 votos que daban la mayoría absoluta. Por lo tanto, Martínez Hervás, médico de profesión y sustituto del anterior líder popular, Miguel Ángel López, se ha convertido en el primer dirigente del PP que presidirá el Consistorio, lo que representa un auténtico y dificilísimo reto, ya que enfrente tendrá veinte ediles para apoyar o tumbar cualquier decisión derivada de su acción de Gobierno. Además, la quiebra de las arcas públicas -con una deuda cercana a los 600 millones de euros- y los numerosos problemas y escándalos que han caracterizado la anterior legislatura, suponen una prueba de fuego para un Ejecutivo que, con apenas siete ediles, pretende integrar a los portavoces de los otros cuatro partidos en la Junta de Gobierno, todos de izquierdas y casi todos enfrentados por sus rencillas personales y políticas.

La histórica sesión, celebrada en un abarrotado teatro Jaime Salom, en la Casa de la Cultura de la localidad comenzó en un ambiente de solemnidad, respeto y cordialidad que empezó a difuminarse desde los primeros minutos con numerosas protestas de parte del público asistente, dividido entre los partidarios de las cinco formaciones que optaban a hacerse con la Alcaldía y vecinos anónimos, algunos de los cuales tuvieron que ser advertidos por miembros de la Policía Local por proferir insultos hacia los políticos o hacia otros miembros del público que se encontraban en el interior del recinto.

Tras procederse a la votación, en la que los ediles recién elegidos depositaron las papeletas con el nombre de los cuatro candidatos en una urna (PP, MOVER PARLA, CAMBIEMOS PARLA y PSOE), en torno a las 12,00 horas del mediodía, Luis Martínez Hervás se convertía en el primer alcalde popular de la etapa democrática parleña, que desde 1979 ha tenido gobiernos del PSOE, con el apoyo de PCE y de IU en varios periodos.

El resultado del proceso arrojó siete votos para Martínez Hervás frente a los nueve obtenidos por la regidora saliente, Beatriz Arceredillo, que obtuvo el apoyo de IU. Ana Ferreira logró seis sufragios y la socialista Cristina Vélez, cinco. Al no lograr ningún candidato los 14 votos, el PP se hizo con la Alcaldía al ser la lista más votada el día 24 de mayo.

Bronca, interrupciones y ruptura de protocolo

Algunos concejales se desmarcaron del procedimiento de jura o promesa de su cargo y añadieron frases como «por imperativo legal» (CAMBIEMOS Parla, la agrupación de electores promovida por PODEMOS) o «yo voy a MOVER Parla» (incluida Arceredillo) rompiendo el protocolo de los plenos de investidura anteriores, y otros recibieron piropos de sus familiares o amigos cuando se acercaban a la urna a votar, con expresiones como «guapo» o «guapa». Desde el comienzo del Pleno, la mayoría de los rostros de los ediles de izquierdas presentaban gestos serios, lo que anticipaba que no se había producido ningún acuerdo que arrebatara la Alcaldía al PP.

Numerosos vecinos increparon a todos los grupos políticos y se profirieron expresiones como «sinvergüenzas», «Púnica» (en referencia al PSOE), «Parla es de izquierdas», «fuera» o «sois casta» durante la intervención de los cinco portavoces. Las intervenciones más aplaudidas y abucheadas, a partes iguales, fueron las del nuevo alcalde y la de su antecesora, que intervinieron ante el micrófono sin discurso escrito y capeando un auténtico temporal de improperios y recibiendo grandes aplausos de los asistentes, aunque fue Cristina Vélez, del PSOE, la que se llevó la peor parte y tuvo que acortar la lectura de su intervención. La sucesora de Fraile y secretaria de Organización de la Agrupación Socialista parleña pidió «perdón» a los ciudadanos por «los errores cometidos en el pasado».

Jesús Saiz, por IU, lamentó que su acuerdo programático con MOVER Parla no haya servido para lograr un pacto entre la izquierda, mientras que Ana Ferreira, de CAMBIEMOS Parla, respondió a algunos gritos de parte del público que, como representantes vecinales, se sentían «vulnerables» y reconoció que en su cometido también entra aceptar las críticas. «También estamos para que nos partan la cara», lamentó. Por su parte, Arceredillo, la edil con más votos en el Pleno, afirmó que su grupo está abierto a un pacto entre formaciones progresistas y recordó que su formación ha sido la más votada de la izquierda tras el castigo a sus antiguos compañeros del PSOE. «La corrupción se denuncia desde dentro», afirmó, y «el que calla ante ella es cómplice», exclamó ante otra oleada de gritos y aplausos.

El nuevo regidor volvió a recurrir al mensaje que ha venido repitiendo durante toda la campaña electoral: «hay que dejar a un lado las ideologías y trabajar juntos para salvar la situación que vive Parla», así como renunciar «al terruño propio» en beneficio de la ciudad. “Me comprometo a que en mi Junta estén todos los portavoces, con voz y voto, para que saquemos a esta ciudad adelante, porque los ciudadanos de Parla se lo merecen”, subrayó el edil popular. En vista del enconamiento de posturas y de las graves diferencias que alejan a los cinco grupos, sería un milagro que el municipio contara con un Gobierno de concentración, con unos partidos aferrados a las etiquetas izquierda/derecha y a los tópicos de la vieja clase política. La solución, en los próximos días.

La detención del exregidor socialista José María Fraile en la ‘operación Púnica’ supuso un punto de inflexión en la historia de la localidad y su sombra ha planeado sobre el Pleno de investidura. Desde aquel 24 de octubre, Parla vive envuelta en la polémica, con un goteo de noticias de gran calado que inundan las portadas de los medios de comunicación. Tomás Gómez ha desaparecido del mapa político, el PSOE ha quedado reducido a escombros, han surgido dos partidos emergentes como segunda y tercera fuerza y la Alcaldía está en manos del PP en una ciudad en bancarrota, con un tranvía inviable y varias huelgas salvajes de recogida de basura en los últimos meses, una deuda que ronda los 600 millones de euros y con graves problemas de desempleo y de exclusión social. ¿Alguien da más?

Crónica de ÓSCAR RESINO BELLO (Director)

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