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NOTICIAS DE TU CIUDAD celebra su quinto aniversario entrevistando a Alberto Contador, vigente campeón del Tour de Francia
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El ciclista pinteño dio sus primeros pasos en el ciclismo en la localidad de Parla - El deportista madrileño no ha sido invitado a defender su título en tierras galas - La organización alega que su equipo arrastra vínculos con el dopaje
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Una entrevista de
ÓSCAR RESINO BELLO
Todo un crack con o sin bicicleta. Alberto Contador Velasco ha logrado llegar a lo más alto a sus 24 años de edad. Numerosos aficionados al ciclismo recuerdan cómo no hace mucho tiempo el joven ciclista pinteño pasó por nuestra localidad para entrenar a bordo de su bicicleta. Ganar un Tour de Francia, a base de sacrificio durante miles de kilómetros, está al alcance de unos pocos privilegiados. Alberto lo hizo el pasado año saboreando la gloria de los Campos Elíseos tras superar una caída en 2004 que pudo alejarle definitivamente del ciclismo y conducirle a algo mucho peor. Los que le conocen destacan su sencillez, su tesón, su capacidad de lucha y su condición de campeón forjada a base de duras pedaladas, muchas de ellas por el sur de Madrid. Francisco Nieves, director del Club Ciclista Nieves de Parla, cuna de grandes deportistas de las dos ruedas, le recuerda como "un chaval que empezó tarde en esta disciplina, casi en broma". Son muchos los calificativos que el pionero del ciclismo parleño le dedica: "alegre, buen compañero, ambicioso, valiente, comilón, disciplinado". Y sabe de lo que habla, ya que lo vio nacer deportivamente hablando. En resumen, todo un crack con un inmenso camino todavía por recorrer en el que no faltarán los triunfos.
-PREGUNTA: ¿Cuál fue la razón por la que se dedicó al ciclismo?
-RESPUESTA: Siempre había practicado deporte en mi infancia, el fútbol, como todos los chavales y el atletismo, un deporte de resistencia que también se me daba relativamente bien. Años después, mi hermano se apuntó a una peña cicloturista con una bicicleta de carretera que después cogí a los quince años cuando mis padres le regalaron otra mejor para Reyes. Me empezó a gustar porque me daba mucha libertad.
-¿Cuál fue su primer club?
-El primer club oficial para competir fue la Unión Ciclista de Pinto.
-¿Qué recuerdos tiene del Club Ciclista Nieves de Parla?
-Era un club donde nos reuníamos tanto el Club Ciclista de Pinto como el de Parla para ir a entrenar. Recuerdo que teníamos bastante rivalidad entre nosotros, pero también nos unía una buena relación. Quedábamos en la tienda de Motos Nieves, de donde partíamos, y siempre nos ha ayudado a ambas partes para exigirnos más.
-¿Qué aprendió usted de Paco Nieves como persona y como profesional del ciclismo?
-Como saben todos los que le conocen es un profesional del ciclismo, una persona incombustible que siempre está ahí y que lucha bastante por la base. Es de agradecer que gente como él siga apostando por la cantera.
-Se dice que el ciclismo es el deporte más duro. ¿Está usted de acuerdo?
-Sí. Desde luego, a nivel de exigencia física y en cuanto a competir en condiciones extremas (nieve, agua, caídas), tal vez sí lo sea. Como es el deporte que te gusta, por eso se te hace menos duro. También hay otras disciplinas que igual tienen un pelín menos de dureza pero suponen mucho sacrificio y no están tan reconocidas.
-Hay un momento muy especial en su carrera que es la caída en la vuelta a Asturias en 2004. ¿Qué recuerda de esa experiencia?
-Ese año me dijeron que debutaría en el Tour de Francia y antes iba a hacer algunas carreras de preparación, entre ellas la Vuelta a Asturias. Unos días antes padecía dolor cabeza y lo combatía con aspirina para que despareciera. Incluso el día anterior me dieron un masaje en la zona afectada, pero no remitió totalmente. Al día siguiente salí en la primera etapa de esta vuelta. Hacía mucho frío y me abrigué bastante. En el kilómetro cuarenta de la primera etapa, íbamos todo el equipo en cabeza y me descolgué hacia atrás para colocarme en el pelotón, pero ya iba inconsciente y comencé a convulsionar encima de la bicicleta con la consecuente caída.
-¿Qué significó ese famoso cavernoma cerebral que le diagnosticaron?
-Es algo que ni siquiera sabía que existía. Me dijeron que lo padecían el diez por ciento de las personas. En ese momento sólo me planteaba alcanzar mi vida normal y lo demás era un tema secundario. Después sí vi que había posibilidad de montar en bicicleta. Me ha servido para valorar más todo y pensar que hay cosas a las que no damos mayor importancia y forman parte de la vida diaria, como poder dar un paseo con tus amigos por el parque y que se convierte en un sueño cuando estás en esta situación. Esta experiencia te sirve para ver las cosas de otra forma. Recuerdo que ese invierno salí a entrenar, pese a la lluvia, porque para mí era un premio haberlo conseguido cuando antes me daba más pereza entrenar con el agua.
-En 2005 usted vuelve a competir en Australia. Desde entonces las cosas le han ido bien rodadas.
-Me dieron el alta el 27 de noviembre y la carrera de Australia era sobre el diez de enero. Después de estar parado durante seis meses quién me iba a decir a mí que iba a conseguir la victoria en la vuelta. Esa victoria llegó a emocionarme más que el Tour de Francia de este año.
-Usted debe gran parte de su éxito a su padre, Francisco, con el que entrena detrás de su conocido Renault 5.
-Lo sigo haciendo. Él me ayuda a entrenar, va con el coche y tiene un gran papel e influencia. Todavía existe el Renault 5 y lo utilizamos para esto.
-Otra prueba importante en su carrera es la París-Niza.
-Venía de fichar con el Discovery Channel, que es el equipo con el que siempre quería estar. Ver que tienes un equipo a tu disposición y que las piernas iban muy bien, era un espectáculo esa carrera con mucha lucha hasta el último momento. Esa victoria se transformó en rabia porque era algo que llevaba dentro cuando llegué a meta. Ese sentimiento lo puede vivir muy poca gente.
-¿Cómo es la experiencia de ganar un Tour desde el punto de vista deportivo y emocional? ¿Es lo máximo para un ciclista?
-Depende. Para algunos ciclistas sí y para otros, no. Para mí es lo máximo. Siempre he tenido tres sueños en mi vida, deportivamente hablando. Uno era pasar a profesional, otro correr el Tour y otro era ganarlo. Por suerte, a los veinticuatro años, he conseguido que estos tres sueños se cumplan. Ahora estoy replanteándome nuevos objetivos.
-¿Qué es lo primero que se le vino a la mente cuando cruzó la meta en París y vio que por fin lo había conseguido?
-Fue un sueño hecho realidad. Y sobre todo piensas en la gente que ha estado contigo en los momentos en que estabas sacrificándote o cuando tienes un bajón y necesitas ayuda por parte de ellos. Es muy fácil cuando ves que has ganado pero si miras hacia atrás y piensas en todo lo que has pasado, junto con el accidente que tuve, es una recompensa y un triunfo que saboreas bien, sobre todo por la gente que tienes detrás.
-La última noticia es que no le dejan a usted competir en el próximo Tour de Francia. ¿No cree que el ciclismo está siendo tratado injustamente en cuanto al siempre escandaloso caso del dopaje?
-Ahora mismo el mundo del ciclismo se ha vuelto loco. No existe ningún tipo de reglas. Se toman decisiones a la ligera, sin saber siquiera por qué y hay bastantes enfrentamientos entre los grandes organismos. Hasta que eso no se solucione, el ciclismo estará influenciado por el dopaje. Se suele hablar de este tema porque vende más que lo meramente deportivo y ahora por el caso más reciente de que a mi equipo le han dejado fuera del Tour.
-Su equipo, el Astana, le está poyando cien por cien. ¿Se siente cómodo en esta formación?
-El equipo está supermotivado conmigo y para mí es el mejor. Es el mismo que tenía yo el año pasado pero el sponsor ha cambiado de nombre. Está invirtiendo mucho dinero en la lucha contra el dopaje pero cierta gente considera que la escuadra es la misma. Yo me siento optimista y creo que a medida que vaya pasando el tiempo, se darán cuenta de que es totalmente distinto al que había el año pasado por el cual dicen que no se nos invita al Tour.
-En cuanto a su futuro inmediato, ¿en qué competiciones piensa participar?
-Lo primero es la Vuelta a Castilla- León y al País Vasco, antes de coger un par de semanas de vacaciones. Voy a empezar a preparar Dauphine Liberé, que es una carrera que corrí antes del Tour, aunque a lo mejor me planteo ir a disputarla. Y si el seleccionador cree oportuno iré a los Juegos Olímpicos de Pekín, algo que me hace bastante ilusión, y también correré la Vuelta a España este año. Al Giro seguro que no.
-¿Qué condiciones debe tener un ciclista para acceder al mundo del ciclismo de élite?
-Es un conjunto de cosas. Debes que nacer con cualidades suficientes como para poder ser un buen ciclista, pero también es importante tener la cabeza preparada para trabajar y sacrificarte. Es decir, que aparte de contar aptitudes físicas, debes ser lo suficientemente profesional y trabajar al máximo como para explotarlas.
-¿A qué edad le gustaría retirarse de su deporte?
-No quiero ponerme una edad concreta. Cuando el momento llegue, se verá según el cuerpo vaya respondiendo y las metas que haya conseguido.
-La carrera de un ciclista es bastante corta. ¿Qué planea usted hacer después de dejar colgada la bicicleta?
-Sí me lo planteo porque es verdad que es relativamente corta, pero es que de momento en lo único que pienso es en la bicicleta donde quiero centrar todos mis esfuerzos para que después de montar pueda tener mi futuro lo mejor encaminado posible. No he pensado a qué me dedicaría pero no necesariamente tiene que estar relacionado con el mundo del deporte.
-¿Cómo se digiere un éxito tan grande como el suyo y tan joven? ¿Esto afecta a la mente de un deportista?
-Esto es una cosa muy buena, algo por lo que has luchado. Ves que la gente te reconoce y te felicita por la calle tratándose del ciclismo, que no está pasando por su mejor momento. Es lo mejor que te puede pasar, muy positivo. Es cierto que en estos momentos estoy un poco desbordado tanto por los medios de comunicación como por los aficionados, pero es de agradecer para el ciclismo y también para mí.
-¿Cuáles son sus ídolos?
-Mi mayor ídolo es Lance Armstrong, tal vez por la época en la que he vivido el ciclismo, con quince años. También Miguel Induráin, que fue capaz de ganar cinco tours consecutivos. Y me gusta mucho Marco Pantani.
-¿Qué les aconsejaría a los aficionados al mundo de ciclismo que circulan por las carreteras de la zona sur de Madrid para proteger su integridad?
-Hay que partir de la base de que no puedes jugarte la vida. Si circulas bien por la carretera, por dentro del arcén, no tiene por qué haber miedo aunque sí que es verdad que puedes correr riesgo en los adelantamientos o que a una persona se le vaya el coche. Yo no he tenido ningún susto de este tipo en los once años que llevo montando en bicicleta.
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