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Paco Sáez, entrenador de la A.D. Parla: “En el fútbol hay pocos milagros”
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El equipo de Los Prados, uno de los gallitos de tercera división, aspira esta temporada a pelear por el ascenso para subir a segunda división B - Los parleños llevan varias jornadas en la segunda posición de la tabla
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Una entrevista de
ÓSCAR RESINO BELLO
Francisco Javier Ruiz Sáez, más conocido como Paco Saéz, es el actual responsable técnico del primer equipo de la Agrupación Deportiva Parla. A sus 42 años y tras haber recorrido numerosos equipos como jugador (Atlético de Madrid, San Fernando, Fuenlabrada, Valdepeñas, Daimiel, Toledo) y como entrenador (San Fernando, Amorós, Móstoles, Pinto, Ciempozuelos, Vallecas) ha conseguido situar al equipo de Los Prados en la segunda plaza del grupo séptimo de tercera división durante varias jornadas. A poco que los frutos de su trabajo maduren, nuestra localidad peleará este año por el campeonato, aunque antes habrá que asegurar meterse en el play-off de ascenso. Sáez, un hombre curtido en mil batallas en el fútbol modesto, amante del orden y del trabajo en equipo, reconoce que la suerte llega, pero respaldada por un gran trabajo anterior.
-PREGUNTA: ¿Cómo fueron sus inicios en el mundo del fútbol?
-RESPUESTA: Desde muy pequeño, era prácticamente a lo único que se podía jugar en nuestra infancia. Entre los amigos empiezas a sobresalir y te metes un poco más. Como jugador, ya con catorce años, fiché en el Atlético de Madrid y desde ese momento ya te van educando en ese aspecto deportivo y forma parte de tu vida. Ya no sabes qué hacer cuando no tienes el fútbol.
-¿Cuáles son sus referentes futbolísticos?
-Como entrenador siempre me ha gustado que mi equipo tenga una personalidad dentro del campo. Me han gustado entrenadores como Víctor Fernández, que es de un estilo de fútbol muy parecido al que yo quiero dar a mis jugadores, con un dominio del balón y una personalidad. Entrenadores que inculquen a sus jugadores que deben llevar, sobretodo, el ritmo de juego. Y en cuanto a jugadores, un entrenador debe tener varios referentes a esos futbolistas que han sido tácticamente buenísimos como Makelele, en los años que estuvo en el Real Madrid, o a otros que son los que llevan el peso del partido, como Xavi ahora, que es de lo mejorcito que hay en el fútbol actual. También los hombres de fuerza y de llegada como Sergio Ramos. Son futbolistas que marcan un poco la época que estamos viviendo.
-¿Cuál es su proyecto deportivo?
-Cuando llegamos aquí como cuerpo técnico, el Parla era un equipo que había estado dos años sin jugar fase de ascenso, con un historial importante dentro de tercera división, y todos apostamos por dar ese paso para meterle en esa fase de ascenso y una vez ahí, intentar el gran paso de subir a segunda B. Pero en un principio, sobre todo estar en los tres o cuatro primeros que te da el acceso a disputar la liguilla de ascenso.
-¿Cuáles son los problemas principales con los que se encuentra un entrenador de un equipo modesto como el suyo?
-Fundamentalmente, que ninguno de los que estamos aquí somos profesionales. Todos tenemos fuera nuestra vida, nuestra profesión y aquí venimos después de trabajar casi todos ocho horas y es una exigencia fuerte la que yo pido a los jugadores, pero sabiendo que cada uno viene de su trabajo, alguno más físico que otro, y con eso hay que contar.
-Los equipos de esta categoría dependen mucho de la ayuda municipal. ¿No es un lastre tener que recurrir a los consistorios por falta de otros patrocinadores?
-Por supuesto. Ahora mismo, según está la economía, los equipos no pueden sobrevivir de lo que ellos generan y necesitan esas ayudas de las administraciones públicas o de algunas empresas fuertes, pero cada día están invirtiendo menos dinero en el fútbol. No se puede sobrevivir en tercera división e incluso en segunda B, como el caso del C.D. Leganés, que si no fuera por esas ayudas, sería muy difícil mantener el equipo.
-Hace mucho tiempo que el Parla no da una alegría a sus socios. ¿Qué hay que hacer para recuperar la afición que ha habido en este pueblo? Sin ilusión no hay seguidores.
-Este equipo tiene un importante historial dentro de tercera y de segunda B. Este año, poco a poco, pienso que lo estamos consiguiendo. Llevamos una muy buena racha de resultados. Estamos segundos desde hace mucha parte de la temporada, el juego está siendo bueno y la gente está en una total comunión con el equipo en los partidos que jugamos en casa y en los que jugamos fuera. En el partido contra el Fuenlabrada, se notó que a la gente le gusta la filosofía de juego del equipo y esa es la mejor base para que el público venga a ver los partidos.
-El fútbol es un negocio en primera y segunda división. En tercera, ¿qué es?
-Es una ilusión por parte de los dirigentes tener el equipo de la localidad en la mayor categoría posible, así como de las personas que formamos parte del club.
Yo te hablo por mí mismo, que salgo de mi casa a las ocho de la mañana para ir a trabajar y me vengo aquí directo. Estamos desde la siete y media hasta las diez y llego a mi casa a las once de la noche. Entonces, si no tuviese ilusión, no me dedicaría a esto. Me gusta mucho el fútbol, igual que a todos los entrenadores que componemos la tercera división y la preferente de Madrid e igual que todos los futbolistas. Ninguno tenemos unos sueldos como para sólo vivir de esto de profesionales y estamos aquí porque nos gusta esto mucho y porque el fútbol lo llevamos muy dentro.
-¿Está en condiciones de ganar la liga de su categoría la A.D. Parla o de llegar al play-off de ascenso?
-Creo que sí estamos entre los equipos que pueden aspirar a ganar la liga. Es muy pronto todavía, estamos muy bien posicionados y haciendo un buen trabajo. En el equipo técnico, tanto Antonio Arganda como Félix Vicente, son hombres que trabajan a la perfección y todo eso luego repercute. Pienso que vamos a estar entre esos cuatro o cinco equipos que al final de la temporada disputen el poder hacerse con el campeonato.
-¿Cree en los milagros deportivos o sin proyecto no hay triunfo?
-Milagros deportivos hay pocos en el fútbol. Se producen algunos por ahí pero yo creo más en una buena estructura, en un buen trabajo, en la confianza de la gente con la que trabajo, en el equipo de jugadores que intento que forme mi plantilla y en la exigencia que transmitimos a nuestro trabajo. Todo eso englobado no nos da pie a que pueda ser un milagro. Es una secuencia de trabajos que, al final, su desarrollo te lleva a un objetivo. No obstante, el factor suerte por supuesto que influye. Ya lo he vivido en Móstoles cuando fuimos campeones con bastante superioridad después de estar unas veinte jornadas líderes. Faltando tres jornadas fuimos campeones y en una primera eliminatoria en Orense contra el Verín, ganamos allí 1-3, aquí 4-0 y la segunda eliminatoria nos faltó esa suerte porque en Salamanca, contra el Guijuelo, empatamos a uno y cuando más fácil lo teníamos en Madrid, no tuvimos la suerte de tener igual los árbitros indicados para ese tipo de partidos y tampoco tuvimos ese día las dos o tres ocasiones de hacer que todo cambie, que se te abra el cielo y haber ascendido después de muy buen trabajo en la temporada y se te venga todo abajo por no haber tenido estas ocasiones.
-¿También hay jugadores que van de estrellas en el vestuario a estos niveles o sin el factor dinero esto no es posible?
-Aquí eso se produce menos que en primera división. También hay escalafones y cada jugador tiene su rol. Hay futbolistas que han estado en plantillas en segunda A y en equipos fuertes de tercera división y tienen un estatus, pero luego dentro del vestuario son los que más animan y trabajan. Yo puedo decir que he tenido bastante suerte en los equipos que he estado porque siempre me he encontrado con gente que en vez de ir de estrellas han ido más de compañeros y han ayudado lo máximo posible.
-Algunos futbolistas de este equipo han llegado a jugar en equipos de primera división (Zahínos en el Atlético de Madrid, Pachón en el Getafe y el Rayo Vallecano o Camuñas en el Málaga, por ejemplo). ¿Entre su plantilla algún jugador llegará a estos niveles?
-Es complicado saberlo. Se deben dar una secuencia de temporadas en las que salga todo muy bien, con una temporada perfecta a cualquiera de los jugadores y tuviera la suerte de jugar en el Parla si ascendiéramos a segunda B o de que algún equipo de superior categoría se fijase en él. Tener un camino de dos, tres o cuatro años, donde todo fuese hacerlo bien. Creo que, ahora mismo, el objetivo de los jugadores no es tanto fijarse la meta de la primera división sino ir paso a paso e intentar buscar jugar en segunda B o tener un año de suerte para poder estar en segunda A.
-¿El fútbol le cuesta dinero a un entrenador como usted?
-Aquí nadie se hace rico y si pones en una balanza lo que tú está invirtiendo en el fútbol con lo que luego te recompensa, al final se sale casi comido por servido. Yo reflexiono muchos días porque vivo en la zona de Mejorada del Campo y recorro bastantes kilómetros en los que voy solo, y piensas si verdaderamente el esfuerzo que estás haciendo te merece la pena porque es tiempo que pierdes de estar con la familia, de no ver a tus hijos crecer, de no estar con ellos ayudándoles en sus estudios y los días en los que estás más pesimista crees que no merece la pena y en otros momentos piensas lo contrario.
-¿Se respeta menos a los árbitros en las categorías inferiores? ¿Influyen con sus errores?
-Yo pongo la mano en el fuego porque aquí no existe ningún tipo de situación en la que puedan mirar a un equipo mejor que a otro. Además tengo varios árbitros conocidos desde hace mucho tiempo y son gente muy profesional y que, igual que a nosotros nos gusta el fútbol en nuestro lugar de entrenador, a ellos les gusta en su parcela que es dirigir y arbitrar. Esperan que les ayuden y nos ayudan a nosotros. En la tercera división tenemos un buen nivel de arbitrajes y la profesionalidad está por encima de todo.
-¿Qué valor tiene el deporte en nuestra sociedad?
-Muchísimo. Yo cada día lo vivo más de cerca, llevo siendo profesor de la federación de fútbol en Madrid tres años y cada vez lo veo una herramienta para la formación de la gente joven, muy importante. Y los municipios, cada vez más, se vuelcan en hacer instalaciones, en dar las máximas facilidades a la juventud, e incluso a los que ya no lo somos tanto, para desarrollar su vida deportiva porque el deporte ahora mismo es una clase de vida en la que todos nos deberíamos de fijar. El cuerpo, al final, lo agradece y evitas muchas complicaciones de salud como, por ejemplo, la obesidad. Deberíamos inculcar el deporte a nuestros hijos y a las personas más cercanas e inducirles a que elijan este ritmo de vida.
-¿Por qué no se regala la entrada a los chavales de colegios e institutos para fomentar su afición al fútbol y a la A.D. Parla?
-Estoy totalmente de acuerdo. Además lo viví en uno de los equipos en el que entrené y estaba todo muy relacionado. Venían muchísimos chavales y arrastraban a los padres. A los responsables de las concejalías de Deportes en los municipios les haría ver que deberían de traerlos no solamente al fútbol sino a otro tipo de deportes, baloncesto o balonmano, para que se inicien y lo vean, que eso al final es muy positivo.
-¿Sigue siendo el mundo del fútbol un lugar lleno de tópicos? ¿Está todo inventado o se puede ser creativo?
-Está todo inventado dentro de unos ciertos límites. Para los que llevamos cierto tiempo, nos vamos dando cuenta que todo evoluciona. Con la gente que vas trabajando, tanto con preparadores físicos como entrenadores, aprendes de todos ellos. Hacemos cada año nuestros masters y cursos para conocer lo que es lo último en los entrenamientos. Hay que estar siempre evolucionando y las incorporaciones de los nuevos métodos a los entrenamientos están a la orden del día.
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